martes, 30 de agosto de 2011

El estado de naturaleza en Hobbes es un estado de constante guerra en la que el hombre es lobo para el hombre y hay una lucha eterna entre ellos en donde es imposible encontrar la seguridad y solo hay destrucción humana.

Como en el estado de naturaleza hay guerra y destrucción los hombres se dan cuenta que no va a haber seguridad nunca y que por ende si se busca la preservación humana se deben subordinar renunciar a esa mencionada libertad. Los hombres renuncian al derecho de su libertad con el único fin de obtener a cambio algo, a obtener seguridad y vida.

Según Hobbes el hombre debe salir de su estado de naturaleza, transfiriendo su derecho y junto a éste los medios para poder disfrutarlo con el fin de poder preservar la especie y vivir bajo la paz y la seguridad.




jueves, 25 de agosto de 2011

A esa carpa ya se la llevo el viento.




Una guerra como cualquier otra se ha visto al amanecer del presente año, otra vez por trillado que parezca en el medio oriente; este país se llama Libia y ha estado gobernado algunos años por un personaje bien reconocido en farándula política mundial este muchacho se llama Muamar el Gadafi personaje tan famoso por sus excentricismos tan peculiares como sus otros ‘chistes’ a lo largo de las décadas pasadas.

Este evento histórico que está viviendo el pueblo de Libia hace parte de una cadena de eventos que buscan el cambio de rostro en su política y en su sistema, primero fue e el turno de Mubarak en Egipto y ahora es el turno de Gadafi para responder ante su pueblo que está en un proceso de cambio en la conciencia social frente al ya desmedido autoritarismo por parte del dictador que al ver que el pueblo se levanta clamando por un cambio en el sistema del país este responde como mejor lo sabe hacer, con violencia y utilizando a los que todavía quedan fieles con fines de atrasar lo inevitable ya que la comunidad internacional ha estado ejerciendo presión sobre el gobierno Libio e informando a Gadafi que los medios de represión contra la población se entienden como crímenes de lesa humanidad, dando paso a que los países miembros puedan entrar para proteger a la población civil de un posible ataque por parte del estado. Ya últimamente las fuerzas rebeldes con colaboración de la interpol y otros organismos internacionales están en una persecución para encontrar y llevar a la justicia a este dictador.

Analizaremos la difícil situación política por la que actualmente pasa libia entre lazándolas con las teorías de santo Thomas de Aquino para este pensador existe una relación directa entre razón y ley, en la cual la ley solo puede estar orientada hacia el bien común que a su vez es el fin y el principio fundamental de la razón, cualquier ley que vaya en contra vía de esto es injusta y el pueblo, en su deber de orientarse hacia la felicidad y el bien común debe desobedecerla.

Las políticas de Gadafi que desde siempre han generado un grado alto de controversia, van desde la nacionalización de prácticamente toda la industria libanesa ( a excepción de los pequeños negocios familiares), la búsqueda de la unificación de varias naciones en lo que él llamaba la federación de republicas árabes y toda forma de política directamente relacionada con el Panarabismo (ideología política que promulga la unificación de los países árabes)

Ha parte de controversiales la políticas adoptadas por el gobernante libanes también son molarmente cuestionables, si bien su gobierno a nivel teórico se fundamente en un poder ejercido directamente por el pueblo, este en la práctica no tiene un solo centímetro de democrático, el que alguna vez fue llamado el che Guevara árabe a diario solía pisotear a sus gobernados con políticas autoritaritas que van desde la expropiación de negocios y hasta el bombardeo de sus propias ciudades con el fin de exterminar a los rebeldes, aunque estas políticas decían estar encaminadas hacia un bien común y una felicidad general, no se necesita ser un genio ni un gran académico para entender que realmente no era el caso, por lo que se podrían considerar como una forma de gobierno injusta y desde la perspectiva de Aquino seria legitima su derogación.


He cometido el peor de los pecados
que un hombre puede cometer. No he sido
feliz. Que los glaciares del olvido
me arrastren y me pierdan, despiadados

Jorge Luis Borges

viernes, 12 de agosto de 2011

Del derecho...


"En tus castigos sólo se ha visto lo que me ha pasado por no entender 
y resolver éste problema como a ti te da la gana, 
tú eres la ley y a mi me llaman el presidiario, 
tú eres el rey y yo estoy siendo tu fiel esclavo"
Señora Ley, Tito Nieves

Hace poco tiempo tuve la oportunidad de asistir a un evento donde la investigadora dio inicio a la presentación con la afirmación: "El derecho es cruel con el silencio"haciendo referencia con ésta afirmación, no sólo es la necesidad del testigo directo en el accionar del aparato jurisdiccional, sino la necesidad imperante que impone el mismo de hacerlo en los términos y precisiones lingüísticas especificadas al rigor, para cada fin judicial en concreto. 

Mientras ella exponía con majestuosidad su planteamiento yo, por mi parte no era capaz de desprenderme de la crítica que sobre el derecho esboza Bourdieu, donde plantea entre otras, la idea del derecho como un tejido lingüístico diseñado para que sólo lo entiendan juristas.

No son pocos los intentos que se hacen desde la investigación jurídica por romper y contextualizar los silencios, son muchos los esfuerzos que revierten en cifras, estudios, denuncias, procesos, sentencias, etc., de la mano de convergentes análisis teóricos, canalizan sus energías en destacar el rol imperante del ser humano y el papel de la subjetividad frente al generalizante y exegético aparato judicial , entonces es justo intentar examinar un poco más de fondo el problema e incluso arriesgarse a abordarlo en el momento mismo de la formación del estado moderno, el jurídicamente tan conocido mito contractual de la formación del estado.     

A la luz de testimonios como el de Maria Eugenia, sobreviviente de la Masacre de la Gabarra perpetuada en el Catatumbo colombiano en el año de 1996, se podría estudiar la solidez del mito contractual que funda el estado, cuando 15 años después mientras se refiere con dolor a éste episodio de la historia, se pregunta "¿Donde estaba el gobierno colombiano, Donde estaban los derechos?";  ¿No se supone acaso que en un contrato del que ninguno de nosotros fue participe, cedimos una porción de nuestra libertad al estado, para qué éste protegiera nuestros derechos? ¿no se supone que tal contrato nos protege del tan violentamente descrito estado de naturaleza?

Cuando uno escucha afirmaciones como "Con motosierras los picaban sin importar sí era un bebe o mujer embaraza, a las mujeres la violaban primero y luego las picaban"   Creo que la respuesta es clara, existe algo en tal mito que no es claro, existe algo en tal contrato que está fallando.

Cabría entonces la oportunidad para empezar a pensarse el estado desde nuevas ópticas, sería exigible entonces la formulación de mecanismos que de forma efectiva desarrollen la protección y garantía de restitución de los tan emblemáticos derechos que adornan nuestras constituciones y demás disposiciones positivas del derecho, sería momento de poner freno a la erudición que adorna las leyes entendiendo por ende que ellas deben ser de general acceso en el mismo sentido que se presume son de general aplicación.